La profecía autocumplida. 

«Si solo trabajas en cosas que te gustan y por las que estás apasionada, no tienes que tener un plan maestro sobre cómo resultarán las cosas». Mark Zuckerberg

La profecía autocumplida nace del sociólogo Robert K. Merton, y se inspira en el también sociólogo William Thomas, quien nos dice que:

Las personas no reaccionan simplemente a cómo son las situaciones, sino también, y a menudo principalmente, a la manera en que perciben tales situaciones… Cómo las perciben y cómo impactan en ellas. A partir de ahí, su comportamiento varía y se muestra más o menos susceptible al supuesto suceso.”

Cuanto más convencido estás de que algo te va a pasar, al final, lo que estás haciendo es atraer el suceso hacia ti. Esa predisposición consciente/inconsciente también se despliega en el subconsciente, generando más y más expectativa, más y más atracción.  

Siglos de predeterminación y de reglas, de un orden establecido, del bien y el mal, del cielo y el infierno, dan como resultado esta actitud, este rol de "espera a algo".

Pero podemos cambiar esta manera de percibir la realidad, podemos liberarnos. 

Reconocer este condicionamiento cultural, social y educacional será el primer paso. Lo segundo, abrir nuestra mente y corazón a un universo de posibilidades. En tercer lugar, simplificar la existencia y soltar todo aquello que sea excesivamente limitante y condicionante. En cuarto lugar, empoderarnos como seres humanos singulares.

En un proceso de coaching simbólico, reconocer y detectar nuestras limitaciones nos predispone a mejorar ante cualquier escenario pasado. Para alcanzar cualquier objetivo, conocer a fondo a nuestro enemigo será crucial, y este, somos nosotros mismos. 

El individuo siempre ha tenido que luchar para no ser aniquilado por la masa. Si lo intentas, a menudo te sentirás solo y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser el dueño de sí mismo”. Friedrich Nietzsche.