Los colores de tu armario.

Cuando no tengo rojo, uso azul”. Picasso

Los colores se relacionan con cualidades mentales y emocionales. La terapia y la decoración con fines determinados son algunas de sus aplicaciones. En psicología, neurociencia o en el coaching simbólico, tienen un papel relevante.
El pantone del gráfico se relaciona con la evolución de las estaciones y con las energías que se despliegan. Al abrir nuestro armario, podemos percibir con qué sintonizamos, con qué deseamos interactuar. 

Hay colores fríos y cálidos:

Los cálidos producen el efecto de expansión, por lo que son salientes cuando contrastan con otros; avanzan hacia el observador. Por el contrario, los fríos absorben la luz, son entrantes, dan la impresión de alejamiento. Cuanto más rojo o amarillo es un color, más tiende a salir, más llama la atención; cuanto más azul, más parece que retrocede y se distancia.
Cada tonalidad puede ser suave, normal o muy intensa, expresando de la misma manera su expresión psicológica.

Veamos algunas definiciones:

AMARILLO. El color de la luz y del oro. Se relaciona con la riqueza y la abundancia, con la acción y el poder, también con la fuerza. Sus propiedades son estimulantes. El “amarillo oro” ha venido a simbolizar la divinidad en la religión. Por otra parte, tiene lecturas negativas como la envidia, la ira y la traición; un exceso de amarillo puede ser irritable.
 
NARANJA. Simboliza entusiasmo y acción. Se relaciona con ciertas religiones orientales, y algunos de sus significados tienen que ver tanto con lo terrenal (entre otras cosas, la lujuria y la sensualidad), como con lo divino, pues representa también la exaltación.

ROJO. El color de la fuerza y el vigor. Muy expresivo, alegre, extrovertido, impulsivo, demostrativo, desinhibido. Pasión y revolución. Si está en exceso, se relacionará con la violencia, la crueldad, la fuerza que no tiene límites, el peligro.

AZUL. Es el color del espacio, de la lejanía y del infinito. En publicidad se le relaciona con la limpieza y la frescura. Es un color, como todos los fríos, que parece alejarse, y simboliza ideas de tranquilidad, afecto, frío e inteligencia.

VERDE. Es el color de la naturaleza y de la humanidad. Representa esperanza y el equilibrio emocional, pero, por otra parte, tiene significados negativos, como el veneno, lo demoníaco y su relación con los reptiles. También es el color de los celos.

VIOLETA. En su variante púrpura, se le relaciona con la realeza y la dignidad, así como con la melancolía, la delicadeza, lo femenino y sensible. Otras tonalidades se identifican con la pasión, el sufrimiento y la muerte. También con la tristeza y la penitencia.

MARRÓN. Es un color masculino, severo, confortable, vinculado a la estabilidad. Es evocador del ambiente otoñal y da la impresión de gravedad y equilibrio. Es el color realista, tal vez porque es el color de la tierra que pisamos.

BLANCO. Generalmente, tiene lecturas positivas como la pureza, la limpieza, la paz y la virtud, la claridad mental, lo objetivo.

NEGRO. Simboliza elegancia, sobriedad, simplicidad, economía de la expresión, aunque también refleja las tinieblas, ceguera, muerte y luto, oscuridad mental.

GRISES. El color de la neutralidad, la discreción, la diplomacia y el servicio. No hay energía. Puede ser un color de resignación.

Al entrar en contacto con un color determinado, este se sincroniza con el espíritu humano, produciendo un efecto decidido e importante en el estado de ánimo”.  Goethe.