Introducción al símbolo.
“En el campo de la observación, la oportunidad sólo favorece a la mente preparada”. Luis Pasteur.
La grafología investiga las particularidades de la escritura de una persona con el fin de identificar sus características psicológicas. La astrografía lo abarca todo, no solo la escritura, sino nosotros, nuestro cuerpo, cara, manos, gestos, todo cuanto nos rodea, absolutamente todo.
El universo es un símbolo, un grafismo con infinidad de lecturas.
Un bosque, un brócoli, una nuez, una piedra de río, una puerta envejecida, la arena que levanta el viento… todo es simbólico, todo contiene una energía en su interior, una emoción, un halo de vida recorriendo sus átomos y moléculas.
Nuestra época está en plena eclosión: escritura, comunicación, las percepciones que nos rodean, la identidad de género, todo se está abriendo sin cesar. La @, las abreviaciones en los whatsapp, los emoticonos, todo este aluvión de símbolos y más símbolos no ha hecho más que empezar.
Pero todo tiene un principio, un origen.
“Como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera”.
Esta realidad se expresa en todas partes. Cada ser humano es una singularidad, algo único y exclusivo: su cara, la forma de su cráneo, las manos, su cuerpo, la escritura, el tono de voz... ¿Acaso creéis que todo eso no tiene una correspondencia con su carácter y su manera de ser?
Veamos algunas particularidades de los grafismos:
El círculo: Es el símbolo del infinito, también de aquello que es cíclico, como el ouróboros inmortal: la serpiente que se muerde la cola, o quizás que se la tapa. Se relaciona con el principio antes de la creación, cuando aún no había adjetivos.
El punto: Es la manifestación, la afirmación, la presencia. Cuando pones un punto en tu firma, es toda una declaración de intenciones. Hay puntos tenues, casi imperceptibles, y otros que perforan el papel.
Un trazo horizontal: Una línea horizontal se relaciona con lo que es pasivo, receptivo, a la espera. Estable y fértil.
Un trazo vertical: Es un principio activo, que desciende y fecunda. Es dinámico.
Una cruz: De cruces hay muchas; básicamente, expresa la materialización de algo, concretación. Si el trazo horizontal está elevado, expresa elevación y sublimación de la materia; en cambio, si se encuentra abajo, es la densificación y cristalización de la misma.
El espacio: En una hoja de papel en blanco, la parte izquierda se relaciona con nosotros, el yo, el pasado; la parte derecha se relaciona con los demás, el entorno, con las limitaciones; la parte superior del papel se vincula con las aspiraciones, la realización; y la parte inferior expresa las raíces, la profundidad que hay en nosotros, nuestra base.