El coaching simbólico.
“Muchas veces, basta con tirar de un hilo para que salga toda la madeja”. La República, Platón.
El coaching nació como un método para que las empresas alcanzasen objetivos claros y definidos en tiempo y espacio, enfocándose básicamente en logros materiales. Posteriormente, se extendió a las personas y a sus problemas y metas.
Además de las herramientas que utiliza el coaching puro y estratégico, se implementa el simbolismo arquetípico, el grafismo, y otras técnicas del universo simbólico y astrográfico que nos permiten observar y percibir a las personas desde su interior:
“Establecer conexiones entre lo que relata el cliente, lo que analizamos a través de herramientas de coaching y lo que observamos del universo simbólico”.
En esta ecuación que suma corrientes, conocimientos y algoritmos, abrimos de par en par un Universo de Posibilidades, y sintonizando con los principios de la mecánica cuántica, alcanzamos el vislumbre de los “cuatro extremos conceptuales”.
“El coaching puro y estratégico, la psicología enfocada en el coaching, la inteligencia emocional y la neurociencia, la programación neurolingüística (PNL), la sabiduría que encontramos en la filosofía y la religión, y el simbolismo ancestral arquetípico"...
Entender que todo es interdependiente, que todo está conectado, que el observador activa una respuesta en el observado, que nuestra meta, el camino y el propósito participan en la misma ecuación.
“Las partículas no tienen una existencia independiente, sino que existen únicamente en relación con otras partículas”. Werner Heisenberg.
Realizar un proceso de coaching sin contemplar todas las variables te aboca tarde o temprano a una reconsideración en el mejor de los casos, y en el peor, a un fracaso en tus propósitos.
“La mente lógica parece interesante, pero es la simiente de la confusión”. Patrul Rinpoche.
Hay cuestiones que la mente lógica no alcanza a entender, por suerte, disponemos de otras herramientas. Una de estas herramientas es la meditación.
Si aceptamos, como lo hacen los científicos, que hay cuestiones en la ciencia sorprendentes y enigmáticas, entonces, ¿por qué no aceptamos que en lo psicológico y social hay más opciones que las puramente racionales?
“Ni siquiera la propia naturaleza sabe qué camino va a seguir el electrón”. Richard Feynman.